La fagofobia en esofagitis eosinofílica (EoE) es un problema que afecta la calidad de vida de muchas personas. La esofagitis eosinofílica es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago caracterizada por una acumulación anormal de eosinófilos en el tejido esofágico, lo que provoca dolor al tragar, dificultad para ingerir alimentos e incluso impactación esofágica.
Este cuadro clínico puede generar un miedo persistente a tragar alimentos, conocido como fagofobia, que puede derivar en ansiedad, desnutrición y aislamiento social. Si bien la fagofobia es una fobia específica relacionada con la alimentación, la buena noticia es que tiene tratamiento y puede superarse con la terapia adecuada.
A continuación, analizamos la relación entre la esofagitis eosinofílica y la fagofobia, sus síntomas y los tratamientos psicológicos más eficaces para afrontarla.
La fagofobia es el miedo irracional a tragar alimentos sólidos o líquidos por temor a ahogarse o sufrir una obstrucción. En pacientes con esofagitis eosinofílica (EoE), esta fobia puede desarrollarse como respuesta a episodios previos de atragantamiento o dolor intenso al tragar.
✔ Evitación de alimentos sólidos o texturas difíciles de tragar.
✔ Ansiedad intensa al comer, incluso ante alimentos seguros.
✔ Tensión en la garganta o sensación de bloqueo al intentar tragar.
✔ Pérdida de peso involuntaria debido a la reducción en la ingesta de alimentos.
✔ Aislamiento social por miedo a comer en público.
Estudios han demostrado que más del 50% de los pacientes con esofagitis eosinofílica presentan trastornos del estado de ánimo y hasta un 70% desarrolla disfagia o miedo a tragar (Dellon et al., 2018).
Por ello, es fundamental tratar no solo el tratamiento médico de la EoE, sino también los efectos psicológicos asociados, como la fagofobia.
El tratamiento de la esofagitis eosinofílica se basa en controlar la inflamación esofágica y prevenir complicaciones. Las opciones médicas incluyen:
✔ Dieta de eliminación: Evitar alimentos que desencadenen la inflamación, como lácteos, trigo, frutos secos o mariscos.
✔ Corticoides tópicos: Reducen la inflamación esofágica y mejoran la deglución.
✔ Dilatación esofágica: Procedimiento para ensanchar el esófago en casos graves de estrechamiento.
Aunque estos tratamientos ayudan a mejorar los síntomas físicos, la fagofobia requiere un abordaje psicológico para restaurar la confianza en la alimentación.
La fagofobia en esofagitis eosinofílica puede ser debilitante, pero con la terapia adecuada, es posible recuperar el control sobre la alimentación. La evidencia científica muestra que la psicoterapia cognitivo-conductual (TCC) es el tratamiento más eficaz para este tipo de fobias (Martínez-Molina et al., 2020).
✔ Ayuda a identificar y modificar los pensamientos irracionales asociados con el miedo a tragar.
✔ Se trabajan estrategias para recuperar la confianza en la alimentación.
✔ No se trata de aprender algo nuevo, sino de modificar la manera en que nos enfrentamos a la comida.
✔ Se establecen rutinas de alimentación seguras para reducir la ansiedad.
✔ Permite aceptar la enfermedad sin generar un vínculo disfuncional entre la comida y la ansiedad.
✔ Se trabaja la tolerancia a la incertidumbre y el miedo al malestar.
✔ Respiración profunda y mindfulness: Ayudan a reducir la ansiedad anticipatoria antes de las comidas.
✔ Exposición en imaginación: Se recrean situaciones de alimentación sin ansiedad para generar nuevas asociaciones.
✔ EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) ayuda a trabajar recuerdos traumáticos relacionados con la alimentación.
✔ La Hipnosis Ericksoniana permite modificar la percepción del miedo y recuperar el control sobre la deglución.
Estudios han demostrado que hasta un 74% de los casos de fagofobia mejoran con psicoterapia, especialmente cuando se combina con técnicas de relajación y reestructuración cognitiva (American Journal of Psychiatry, 2021).
✔ Reducción del miedo a tragar y mayor confianza en la alimentación.
✔ Disminución de la ansiedad y mejora del estado de ánimo.
✔ Recuperación del placer de comer sin temor a atragantarse.
✔ Mayor bienestar y calidad de vida.
En muchos casos, la fagofobia no solo afecta la alimentación, sino que también puede generar aislamiento social, ansiedad generalizada y depresión. Por ello, es fundamental tratarla de manera integral.
La fagofobia en esofagitis eosinofílica es un trastorno que puede afectar gravemente la calidad de vida de quienes lo padecen. Sin embargo, con un enfoque adecuado, es posible recuperar la confianza en la alimentación y reducir el miedo a tragar.
Si sientes que la fagofobia está afectando tu vida, en Inmaculada D. Ángel ofrecemos terapia cognitivo-conductual y EMDR para ayudarte a superar este miedo y recuperar el bienestar emocional.
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